Ajedrez

Víctor Mileo

Poeta adicto al portal
El enroque de tu torre malvive
con el pesimismo singular casi
candidez, en el violáceo sentido
de mi culpa.
Y así sabiendo que mi defensa siciliana, está aguantando los jaques del desamor, un podrido
reflejo me advierte con sospecha de tu interés.
Los maniquíes muestran la perfección son modelos de utópicos deseos callejeando
cálida preñez del recuerdo
salinoso de concepción,
buscando animales que dejen de jugar en la vida su partida
de ajedrez, aun siendo yo tan imperfecto.



Reservados todos los derechos©
 
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El enroque de tu torre malvive
con el pesimismo singular casi
candidez, en el violáceo sentido
de mi culpa.
Y así sabiendo que mi defensa siciliana, está aguantando los jaques del desamor, un podrido
reflejo me advierte con sospecha de tu interés.
Los maniquíes muestran la perfección son modelos de utópicos deseos callejeando
cálida preñez del recuerdo
salinoso de concepción,
buscando animales que dejen de jugar en la vida su partida
de ajedrez, aun siendo yo tan imperfecto.



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Excelente poema que hace referencia a ese ajedrez que se juega como la misma vida... no sé a la vida le pondremos más corazón, digo. Un placer leer amigo, enhorabuena. Saludos, que vaya todo muy bien.
 
El enroque de tu torre malvive
con el pesimismo singular casi
candidez, en el violáceo sentido
de mi culpa.
Y así sabiendo que mi defensa siciliana, está aguantando los jaques del desamor, un podrido
reflejo me advierte con sospecha de tu interés.
Los maniquíes muestran la perfección son modelos de utópicos deseos callejeando
cálida preñez del recuerdo
salinoso de concepción,
buscando animales que dejen de jugar en la vida su partida
de ajedrez, aun siendo yo tan imperfecto.



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Muy bello juego el ajedrez y muy hermoso también tu poema amigo Victor. Un abrazo. Paco.
 

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