Autora Anonima
Poeta recién llegado
Mátame de una puñalada certera,
no temas, que entre bien en el alma,
hazlo sin prisa y con calma,
y deja la daga dentro, hasta que muera,
El infortunio de mi destino me agravia,
soñarte, perderte y desearte me mata,
el sólo hecho de quererte es blasfemia,
el triste amor, cargado como condena.
El mirarte cada noche es un delirio,
el ímpetu de desear verte frente a frente,
hablarte en la lejanía es un martirio,
creyendo que podía olvidarte facílmente.
Quisiera dejar mi pecho abierto,
y que vieras en mi mirada vacía,
y así dejar salir el sentimiento,
y ya no sufrir en tremenda agonía.
Quisiera cobijarte entre mis brazos,
y darte asilo entre mis pechos,
quisiera fortalezer nuestros lazos
y revestir mi piel con tus besos.
Pero antes de todo eso,
prefiero morir ajena a ti,
a estar consciente que sin tenerte, te perdí.
no temas, que entre bien en el alma,
hazlo sin prisa y con calma,
y deja la daga dentro, hasta que muera,
El infortunio de mi destino me agravia,
soñarte, perderte y desearte me mata,
el sólo hecho de quererte es blasfemia,
el triste amor, cargado como condena.
El mirarte cada noche es un delirio,
el ímpetu de desear verte frente a frente,
hablarte en la lejanía es un martirio,
creyendo que podía olvidarte facílmente.
Quisiera dejar mi pecho abierto,
y que vieras en mi mirada vacía,
y así dejar salir el sentimiento,
y ya no sufrir en tremenda agonía.
Quisiera cobijarte entre mis brazos,
y darte asilo entre mis pechos,
quisiera fortalezer nuestros lazos
y revestir mi piel con tus besos.
Pero antes de todo eso,
prefiero morir ajena a ti,
a estar consciente que sin tenerte, te perdí.