Parral
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dulce y divina, señora mía, eres ajena y enamorada,
tu me lo haz dicho, eres casada, porque el ingrato de ese mal hombre,
te ha mantenido abandonada, eres tan bella, tierna y hermosa,
que no comprendo de esas acciones, me dan tristeza,
no sé explicarlo, pero me siento afortunado cuando me brindas de tus amores,
me crecen alas, voy hasta el cielo, cuando me entregas, tantos encantos,
que al recibirlos, de pronto pienso, que he merecido, en esta vida.. ? para tenerlos,
para adorarlos, para sentirlos, y venerarlos .. !
Señora hermosa, preciosa y bella, deja que robe a tus tesoros, ellos me embrujan,
como a un novato, como si fueran frutos del cielo, inalcanzables, o destinados a los mejores,
pero mi vida tu me enseñaste, como adorarlos, como beber de esas tus mieles, las que contienen
tu bello cuerpo, las que destilan de tus encantos ..!
Mira maestra, de tus amores, eres señora, una criatura, que en los momentos en que fundimos a nuestros cuerpos, gritas de encanto, y la cascada de tus cabello se descompone de tu peinado, y por momentos solo recuerdo que soy un hombre apasionado, cuando las olas de ese tu pelo, ellas me envuelven y me transportan como hasta el cielo.... !
Señora ajena, que maravilla en tu bello cuerpo, siento momentos de un gran tormento, siento vivir entre las flores, aspiro tanto de tus cabellos, yo imagino a esa fragancia, como aromas, de un bello campo, fresco, tan limpio, lleno de brisa, cuando de pronto oigo tu risa !
Linda señora, bella y ajena, nunca me olvides, en tus amores .... pues mis sentidos siguen inquietos, para adorarte, señora mía, para abrazarte, para amarte, durante mi vida ... !
José de Jesús
Sierra de Lobos, Guanajuato, México.
tu me lo haz dicho, eres casada, porque el ingrato de ese mal hombre,
te ha mantenido abandonada, eres tan bella, tierna y hermosa,
que no comprendo de esas acciones, me dan tristeza,
no sé explicarlo, pero me siento afortunado cuando me brindas de tus amores,
me crecen alas, voy hasta el cielo, cuando me entregas, tantos encantos,
que al recibirlos, de pronto pienso, que he merecido, en esta vida.. ? para tenerlos,
para adorarlos, para sentirlos, y venerarlos .. !
Señora hermosa, preciosa y bella, deja que robe a tus tesoros, ellos me embrujan,
como a un novato, como si fueran frutos del cielo, inalcanzables, o destinados a los mejores,
pero mi vida tu me enseñaste, como adorarlos, como beber de esas tus mieles, las que contienen
tu bello cuerpo, las que destilan de tus encantos ..!
Mira maestra, de tus amores, eres señora, una criatura, que en los momentos en que fundimos a nuestros cuerpos, gritas de encanto, y la cascada de tus cabello se descompone de tu peinado, y por momentos solo recuerdo que soy un hombre apasionado, cuando las olas de ese tu pelo, ellas me envuelven y me transportan como hasta el cielo.... !
Señora ajena, que maravilla en tu bello cuerpo, siento momentos de un gran tormento, siento vivir entre las flores, aspiro tanto de tus cabellos, yo imagino a esa fragancia, como aromas, de un bello campo, fresco, tan limpio, lleno de brisa, cuando de pronto oigo tu risa !
Linda señora, bella y ajena, nunca me olvides, en tus amores .... pues mis sentidos siguen inquietos, para adorarte, señora mía, para abrazarte, para amarte, durante mi vida ... !
José de Jesús
Sierra de Lobos, Guanajuato, México.