Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
al comprender el poema
se desata la boca,
se desnuda la risa del amor en las rompientes.
El sol abre con el rito santo
y echado en la guarida,
espera el final perdido
en el pulido horizonte de la hoguera.
Brota del manantial saltando
la cumbre,
hilando flores que olfateo,
como el puma en los arbustos
multiplicados
hunde sus pies en las rocas,
y el cuerpo espiral del hambre,
escarba el oxigeno en las llanas
de la Selva,
mueve coros del silencios...
Soñar la realidad es el sueño
que azota la lluvia extraña y dolorosa.
Habrá nadado sobre el Delfín exhausto?
Habrá marchitado escalones podridos?
Habrá llorado el sagrario de cada muerte?
Y al descender al infierno sin el diablo,
confía en el colibrí tornasolado...
liba de su savia, besa sus manos...
al lanzarse a las aguas de la Tierra...
se desata la boca,
se desnuda la risa del amor en las rompientes.
El sol abre con el rito santo
y echado en la guarida,
espera el final perdido
en el pulido horizonte de la hoguera.
Brota del manantial saltando
la cumbre,
hilando flores que olfateo,
como el puma en los arbustos
multiplicados
hunde sus pies en las rocas,
y el cuerpo espiral del hambre,
escarba el oxigeno en las llanas
de la Selva,
mueve coros del silencios...
Soñar la realidad es el sueño
que azota la lluvia extraña y dolorosa.
Habrá nadado sobre el Delfín exhausto?
Habrá marchitado escalones podridos?
Habrá llorado el sagrario de cada muerte?
Y al descender al infierno sin el diablo,
confía en el colibrí tornasolado...
liba de su savia, besa sus manos...
al lanzarse a las aguas de la Tierra...
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