Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya entrada la noche
Cuando apenas descansaba el sol
Y la luna, asomaba su plumaje de estrellas
Apareciste tú
Suave tierna y luminosa
Con tu piel vestida de lienzo
Tus ojos dos llamas penetrantes
Tus cabellos sueltos al cielo
Todo un misterio desafiante
Cuidadosamente fui acercándome a ti
En silencio sin levantar sospechas
Cual sombra te convertí en mi presa
Acechando tu vida a cada instante
Tu rostro cubrí de besos
Tu corazón de caricias y ternuras
Mi alma suspiraba en silencio
Deseoso de ti y de tu hermosura
Acechando tú sombra
Cual cazador, acorrala su presa
Cuidadosamente, al caer la noche
Mi corazón por ti,
amor expresa
Cuando apenas descansaba el sol
Y la luna, asomaba su plumaje de estrellas
Apareciste tú
Suave tierna y luminosa
Con tu piel vestida de lienzo
Tus ojos dos llamas penetrantes
Tus cabellos sueltos al cielo
Todo un misterio desafiante
Cuidadosamente fui acercándome a ti
En silencio sin levantar sospechas
Cual sombra te convertí en mi presa
Acechando tu vida a cada instante
Tu rostro cubrí de besos
Tu corazón de caricias y ternuras
Mi alma suspiraba en silencio
Deseoso de ti y de tu hermosura
Acechando tú sombra
Cual cazador, acorrala su presa
Cuidadosamente, al caer la noche
Mi corazón por ti,
amor expresa
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