Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Siempre
al amanecer
yo miro obsesionado
desde el borde liviano de mi almohada:
cómo duerme tu cuerpo
con un millar de besos
regados por la cara.
¡Cómo duerme tu cuerpo!...
Esas sombras fugaces
que al sol de la mañana
parece, se despiertan
con invisibles alas
y te dejan desnuda
al sol, desamparada,
esclava de los besos
que anoche me robaras
Al amanecer
siempre te miro obsesionado
Afuera está la vida
que brota a llamaradas;
mas dentro...,
entre nosotros ,
sólo dos ojos miran
el sueño de la amada.
Al amanecer...,
a través de tus ojos
el cielo se despierta
me envuelve
me enremolina el cuerpo
y me deleita el alma.
Siempre ,
todo esto siempre,
casi siempre ,
al amanecer.
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