H.Nossa
Poeta recién llegado
El sol abrió los brazos
desperezando su luz sobre las montañas;
en bostezo de neblina, despertó el horizonte.
La desolación abrió sus ojos
desperezando su dolor sobre tu ausencia;
neblina de lágrimas despertó mi tormento
retomando el camino de las horas,
lento sendero a la locura.
Escudriño los resquisios de las almas
buscando en ellos tu despejo
pertinaz lluvia de tu recuerdo;
cada gota en mi cordura es tu voz,
mis oídos reclaman tu amparo.
Remembranzas imperfectas y vagas
rudimentos dóciles de tu amor;
desfilan silenciosas cáusticas figuras
promeseras ilusiones al cementerio llevan
el altar que eregí a tu honor.
El sol en su cenit, mi alma en las sombras
ante lapidario amor mi vida ofrendo
lenta fenece al amparo de tu sombra,
mi existencia cual cirio hecho de lamentos.