Al motor que ha impulsado mis sueños y anhelos,
Al calor veraniego en mis noches de frío,
A la tierna sonrisa que llega a los cielos
Cual estrella ilumina el sendero sombrío.
A la fuente perpetua de dicha sublime
Que alimenta mis ganas de amar y sentir.
A la fuerza invisible que pronto redime
Y a su paso me deja razón de vivir.
A la flor que me da su perfume divino
Y nadie ese aroma de mi borrará.
A la voz de tu alma que guía mi camino
Y escucho diciendo que no olvidará.
Al amor de mi vida no solo este verso,
También le dedico a mi ángel bendito
Mi humilde existencia y un gran universo
De cariño, ternura y amor infinito.
Al calor veraniego en mis noches de frío,
A la tierna sonrisa que llega a los cielos
Cual estrella ilumina el sendero sombrío.
A la fuente perpetua de dicha sublime
Que alimenta mis ganas de amar y sentir.
A la fuerza invisible que pronto redime
Y a su paso me deja razón de vivir.
A la flor que me da su perfume divino
Y nadie ese aroma de mi borrará.
A la voz de tu alma que guía mi camino
Y escucho diciendo que no olvidará.
Al amor de mi vida no solo este verso,
También le dedico a mi ángel bendito
Mi humilde existencia y un gran universo
De cariño, ternura y amor infinito.