harold perez
Poeta recién llegado
Al borde de la cordura se mece la hoja desesperada
Cae en un rito profundo desde el acantilado a la querella
de estar,
porque la hoja sigue sin estar estando en la mesa.
La cordura suprime el verso y lo tensa,
la irrealidad lo transforma en una hoja y lo eleva.
Todo es de gleva, todo
y al borde de la cordura la monotonía del verso no tiene sentido.
Cambiemos, pues, el poema por la hoja
y dejemos que el verso se eleve en la piscina.
Cae en un rito profundo desde el acantilado a la querella
de estar,
porque la hoja sigue sin estar estando en la mesa.
La cordura suprime el verso y lo tensa,
la irrealidad lo transforma en una hoja y lo eleva.
Todo es de gleva, todo
y al borde de la cordura la monotonía del verso no tiene sentido.
Cambiemos, pues, el poema por la hoja
y dejemos que el verso se eleve en la piscina.