Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Al borde de la vida con los pies colgando
sin dura superficie en que apoyarse o sostenga,
en intenciones mutuas de gaviota al viento
de sombra arracimada bajo la piel de un árbol.
Imágenes vibrantes cuando cae la roca
y abre con los dientes toda la sed del agua;
es lógico pensar que el agua esté sedienta
de todo cuanto da y poco cuanto logra.
Los cauces al final son pecho descubierto
que ven como la vida se va llevando sueños
les va dejando esquirlas de un tiempo detenido
en que todo fue posible y nada incierto.
La duda es el gran salto de un pez fuera del agua
en busca de su origen, del ser cuando la nada
regresa a sus despachos y ordena los papeles.