Gloria Ayuso
Poeta recién llegado
AL CAER LA MEDIA TARDE
Es triste el atardecer
al caer la media tarde.
El sol amarilleando
se resbala en las ciudades,
sobre sus muros y piedras,
sobre sus plazas y calles.
al caer la media tarde.
El sol amarilleando
se resbala en las ciudades,
sobre sus muros y piedras,
sobre sus plazas y calles.
Y no sé por qué yo siento
que también, el alma invade
de nostalgia y de tristeza,
y algo más que no se sabe,
y se percibe que falta
algo de vida en el aire.
que también, el alma invade
de nostalgia y de tristeza,
y algo más que no se sabe,
y se percibe que falta
algo de vida en el aire.
¿Será porque se presiente
que el sol en su lento avance,
está próximo al ocaso
y allí las tinieblas nacen?
que el sol en su lento avance,
está próximo al ocaso
y allí las tinieblas nacen?
Pero nosotros, tenemos
al sol que a todos nos hace
vivir la luz de la vida,
de esa vida que le nace
al alma, al sentir la fe
en Dios el Señor que es Padre.
al sol que a todos nos hace
vivir la luz de la vida,
de esa vida que le nace
al alma, al sentir la fe
en Dios el Señor que es Padre.
Ese sol no tiene ocaso,
ni atardecer, ni es pasable
y a su luz ya no hay tinieblas,
ni nostalgias, ni pesares.
ni atardecer, ni es pasable
y a su luz ya no hay tinieblas,
ni nostalgias, ni pesares.
Después de esta reflexión
una certeza me invade.
En mi, no hay atardecer,
el sol en el cenit arde.
Yo ya no puedo decir
lo que empecé a escribir antes.
Es triste el atardecer
al caer la media tarde.
una certeza me invade.
En mi, no hay atardecer,
el sol en el cenit arde.
Yo ya no puedo decir
lo que empecé a escribir antes.
Es triste el atardecer
al caer la media tarde.