emilu
Poeta recién llegado
Todas las noches que duermo a tu lado,
mi sueño es vasto,
mi despertar lozano,
y mi día a día afortunado.
Al fin un amor completo,
que no teme anhelar,
que no desiste,
que no ignora,
que sabe luchar.
Todo fue fugaz,
un día te conocí,
al otro te viví,
una noche hablamos,
a la siguiente nos enamoramos,
una tarde paseamos,
la otra, apasionadamente nos estimulamos.
Eres tan dispar, tan distinto,
me gusta tu estilo,
adoro tu esencia,
añoro tu nostalgia,
me excita tu fragancia.
Hacemos el amor,
con furia y dulzura,
es como si mezcláramos,
felicidad y lujuria.
Tu cuerpo desnudo y delgado,
tu piel suave y ligera,
tú aroma a hombre de presencia,
de una presencia solamente tuya,
clara y notable,
espontánea y totalmente implacable.
Enamorada te observo cuando duermes,
tan tú, solo tú,
tus facciones, tus gestos, tu piel,
tan tú, solo tú,
tu quietud, tu respiración, tu miel,
tan tú, solo tú.
Y al final cuando me despido,
me queda ese vació,
de ya no verte,
de solo pensarte y conformarme,
y anhelar cada beso, cada gemido,
de añorar tu mirada al oír mi quejido,
y saber que al final,
me deseas, te conectas conmigo,
y siempre vuelves a verme,
a regocijarme, a brindarme confort ,
calidad humana, cariño.
mi sueño es vasto,
mi despertar lozano,
y mi día a día afortunado.
Al fin un amor completo,
que no teme anhelar,
que no desiste,
que no ignora,
que sabe luchar.
Todo fue fugaz,
un día te conocí,
al otro te viví,
una noche hablamos,
a la siguiente nos enamoramos,
una tarde paseamos,
la otra, apasionadamente nos estimulamos.
Eres tan dispar, tan distinto,
me gusta tu estilo,
adoro tu esencia,
añoro tu nostalgia,
me excita tu fragancia.
Hacemos el amor,
con furia y dulzura,
es como si mezcláramos,
felicidad y lujuria.
Tu cuerpo desnudo y delgado,
tu piel suave y ligera,
tú aroma a hombre de presencia,
de una presencia solamente tuya,
clara y notable,
espontánea y totalmente implacable.
Enamorada te observo cuando duermes,
tan tú, solo tú,
tus facciones, tus gestos, tu piel,
tan tú, solo tú,
tu quietud, tu respiración, tu miel,
tan tú, solo tú.
Y al final cuando me despido,
me queda ese vació,
de ya no verte,
de solo pensarte y conformarme,
y anhelar cada beso, cada gemido,
de añorar tu mirada al oír mi quejido,
y saber que al final,
me deseas, te conectas conmigo,
y siempre vuelves a verme,
a regocijarme, a brindarme confort ,
calidad humana, cariño.
Última edición: