Oxigeno
Poeta recién llegado
Turbado, en la inmensidad del papel,
extenso universo blanco plata,
engendrado de las entrañas caídas
de esos tenaces clorofílicos,
que viendo llegada
su muerte al nacer,
hierven de la tierra
para orgullo de algunos
envidia de otros;
desafían al infinito,
queriendo con sus brazos
poseer al sol
pero fuertemente arraigados en tierra,
sabiendo perder a jugar
o jugando a perder.
¡ así me encuentro ¡
Me cuesta, el goteo de letras,
su fluidez a veces nula
que impiden y enmudecen
mis sentimientos,
tan claros y poco elocuentes.
Quisiera gritar en pergamino
hacerme sentir, escuchar, oír.
Más no puedo, mi corazón no bombea tinta,
encarcela mi pensar.
Me hago preso de mi impotencia
encerrado en presidio,
pues si no es prisión mortal
lo es de mis perspicaces ideas,
de mi inducción, de mi lógica.
Breves pero interminables momentos
que anulan la voluntad
al igual que el sol a la luna
o la luz a la oscuridad.
extenso universo blanco plata,
engendrado de las entrañas caídas
de esos tenaces clorofílicos,
que viendo llegada
su muerte al nacer,
hierven de la tierra
para orgullo de algunos
envidia de otros;
desafían al infinito,
queriendo con sus brazos
poseer al sol
pero fuertemente arraigados en tierra,
sabiendo perder a jugar
o jugando a perder.
¡ así me encuentro ¡
Me cuesta, el goteo de letras,
su fluidez a veces nula
que impiden y enmudecen
mis sentimientos,
tan claros y poco elocuentes.
Quisiera gritar en pergamino
hacerme sentir, escuchar, oír.
Más no puedo, mi corazón no bombea tinta,
encarcela mi pensar.
Me hago preso de mi impotencia
encerrado en presidio,
pues si no es prisión mortal
lo es de mis perspicaces ideas,
de mi inducción, de mi lógica.
Breves pero interminables momentos
que anulan la voluntad
al igual que el sol a la luna
o la luz a la oscuridad.