Mercedes
Poeta adicto al portal
Al escribirte
Al escribirte,
el día se hace noche
y mis ojos se hacen agua.
Al pensarte, se colará la lluvia
entre las letras
y la humedad de tus labios
se impregnará en las hojas.
Antes de dar un paso atrás
por querer callar,
el verso te nombra
detrás de un amor reprimido.
Ese amor ansioso que te vela
mientras te ausentas lejana.
Te lloro en cada rima,
porque la tristeza provocada
por tus ojos distantes,
me obliga a llorarte.
Me impide reclamar
una vida a la muerte,
aún presente,
fundida en los días
que llevo contigo,
queriendo olvidarte.
Cada reposar en los recuerdos,
me lleva a castigar
el cuerpo y el alma;
escribiéndote naufragada.
Cada día hay un discurso
en mi vida con el pecho dolido,
Y así tan delicado
mi corazón te escribe, aún vivo.
Al escribirte,
el día se hace noche
y mis ojos se hacen agua.
Al pensarte, se colará la lluvia
entre las letras
y la humedad de tus labios
se impregnará en las hojas.
Antes de dar un paso atrás
por querer callar,
el verso te nombra
detrás de un amor reprimido.
Ese amor ansioso que te vela
mientras te ausentas lejana.
Te lloro en cada rima,
porque la tristeza provocada
por tus ojos distantes,
me obliga a llorarte.
Me impide reclamar
una vida a la muerte,
aún presente,
fundida en los días
que llevo contigo,
queriendo olvidarte.
Cada reposar en los recuerdos,
me lleva a castigar
el cuerpo y el alma;
escribiéndote naufragada.
Cada día hay un discurso
en mi vida con el pecho dolido,
Y así tan delicado
mi corazón te escribe, aún vivo.