José Luis Pérez
Poeta recién llegado
A veces el amor con que amontonas
montañas de palabras es, quizás
tan sólo simpatía, cruel disfraz
que engaña esa visión con que visionas
y que en altar de besos te ilusionas
creyendo que es el alma lo que das
cuando en verdad le mientes, y además
te mientes a ti mismo y te aprisionas.
Tan pronto el cruel destino, tan locuaz
te cae en las espaldas, y razonas;
y errado en el camino en el que vas
cuando es muy tarde ya, no te perdonas
hacer que aquel amor no sea más
que un mero contrato entre dos personas.
montañas de palabras es, quizás
tan sólo simpatía, cruel disfraz
que engaña esa visión con que visionas
y que en altar de besos te ilusionas
creyendo que es el alma lo que das
cuando en verdad le mientes, y además
te mientes a ti mismo y te aprisionas.
Tan pronto el cruel destino, tan locuaz
te cae en las espaldas, y razonas;
y errado en el camino en el que vas
cuando es muy tarde ya, no te perdonas
hacer que aquel amor no sea más
que un mero contrato entre dos personas.