Julius 1200
Poeta fiel al portal
Muchas velas blancas encendidas en tus pupilas,
aguardan firmes al flamante viajero de la noche.
Un mensajero cabalgó siempre en tu búsqueda,
cruzó cabelleras enmarañadas, puñal secreto en mano
saltó multitud de trampas de lobos depredadores y
vio al árbol carnicero con sus ramas empuñando agua,y
vio llamaradas, legumbres azadas fieras hambrientas,
una pantera sin colmillos que asalta rompe cuellos a
dentelladas. Promesa del amor falsaria,no dura nada.
Esa dama salta en un pie desde el techo cobijada,
y aguarda su turno, la floresta será defenestrada
El lecho de sus senos se tienden en el verde esmeralda.
Un vientre desmenuzado, corroído por las plantas.
Y el mundo gira incesante para que sus ojos de gladiolos
contemplen arrobados otro amanecer sin calma.
En las praderas, en los altiplanos, en los arrozales y en
las terrazas tu bendito nombre se graba a fuego en la roca.
Curvado el Mundo lo aplastan enormes lágrimas oceánicas.
Corazón has perdido el Alma. Corazón de latidos huecos,
olvidas el Amor de esa mujer de Perla al filo de la noche,
bien amada...
aguardan firmes al flamante viajero de la noche.
Un mensajero cabalgó siempre en tu búsqueda,
cruzó cabelleras enmarañadas, puñal secreto en mano
saltó multitud de trampas de lobos depredadores y
vio al árbol carnicero con sus ramas empuñando agua,y
vio llamaradas, legumbres azadas fieras hambrientas,
una pantera sin colmillos que asalta rompe cuellos a
dentelladas. Promesa del amor falsaria,no dura nada.
Esa dama salta en un pie desde el techo cobijada,
y aguarda su turno, la floresta será defenestrada
El lecho de sus senos se tienden en el verde esmeralda.
Un vientre desmenuzado, corroído por las plantas.
Y el mundo gira incesante para que sus ojos de gladiolos
contemplen arrobados otro amanecer sin calma.
En las praderas, en los altiplanos, en los arrozales y en
las terrazas tu bendito nombre se graba a fuego en la roca.
Curvado el Mundo lo aplastan enormes lágrimas oceánicas.
Corazón has perdido el Alma. Corazón de latidos huecos,
olvidas el Amor de esa mujer de Perla al filo de la noche,
bien amada...
Última edición: