CECISOLE
Poeta fiel al portal
Cuando era adolescente
me enamoré perdidamente
de un muchacho un poco mayor.
El día que me pidió la prueba de amor
no tuvo perdón, al ver mi negativa huyo el cabrón.
Desesperada lo busqué por doquier, pero no lo encontré.
Pasaron varios años y no lo olvidé.
Tras deambular por las calles al cementerio fui a dar.
Quedé presa de espanto, cuando caminaba por los pasajes
lo vi en el panteón, ¿amor no me dejaste?.
Por blasfemarte no tengo perdón
ese día se me rompió el corazón.
Al darme cuente que yacías en esa tumba fría.
Leí tu nombre pues no creía, coincidencia, pensé .
Frio y terrible espectáculo al ver tu retrato,
¡Dios! , grité, no, no es él, es sólo un papel,
seguía mirando, flores por todos lados.
No lo podía creer , el que estaba buscando estaba a mis pies.
En su tumba lloraba, desconsolada y embarazada, preguntándome el por qué.
Había una placa que decía: “Nuestro Jaime no se ha ido solo se ha dormido en los brazos del señor”.
Dedicado a Jaime Enrique Martínez Cabrera . (1960-1983).
me enamoré perdidamente
de un muchacho un poco mayor.
El día que me pidió la prueba de amor
no tuvo perdón, al ver mi negativa huyo el cabrón.
Desesperada lo busqué por doquier, pero no lo encontré.
Pasaron varios años y no lo olvidé.
Tras deambular por las calles al cementerio fui a dar.
Quedé presa de espanto, cuando caminaba por los pasajes
lo vi en el panteón, ¿amor no me dejaste?.
Por blasfemarte no tengo perdón
ese día se me rompió el corazón.
Al darme cuente que yacías en esa tumba fría.
Leí tu nombre pues no creía, coincidencia, pensé .
Frio y terrible espectáculo al ver tu retrato,
¡Dios! , grité, no, no es él, es sólo un papel,
seguía mirando, flores por todos lados.
No lo podía creer , el que estaba buscando estaba a mis pies.
En su tumba lloraba, desconsolada y embarazada, preguntándome el por qué.
Había una placa que decía: “Nuestro Jaime no se ha ido solo se ha dormido en los brazos del señor”.
Dedicado a Jaime Enrique Martínez Cabrera . (1960-1983).
Verónica Rebolledo.
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