jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
entré al bar
me senté junto a la barra
pedí lo de siempre
había una tipa
le di un sorbo al whisky
ojos tristes, quizá 35
le invité un trago
pidió lo mismo que yo
cobraba 500
me empiné el trago
pedí otro
sonaba una rola de chicago
"¿y si te doy 300?" -le dije
(hard to say i´m sorry)
"te hago una paja" -me dijo
(everybody needs a little time away:
no la había vuelto a oír desde el siglo pasado
quizá mediados de los 80
entonces yo todavía era un pendejo
no chupaba
no cogía
creía en el amor y en que algún día
encontraría a la mujer de mi vida y
tomaría su mano y juntos ella y yo
caminaríamos por siempre hasta la eternidad por
la orilla del mar y un crepúsculo dorado allá
lejos al fondo entre la suave y evocadora bruma
-un pendejo, ya te digo-)
me empiné el segundo whisky
pedí el tercero
nos levantamos
fuimos al baño
antes de la paja me la chupó un rato
salí del bar
anduve un rato caminando por ahí
solo, medio borracho
acabé en el malecón
me senté en una banca
atardecía
una pareja caminaba por la playa
miré la luz muriendo allá en el horizonte
luego empezó a caer la sombra y todo
se puso muy oscuro
me senté junto a la barra
pedí lo de siempre
había una tipa
le di un sorbo al whisky
ojos tristes, quizá 35
le invité un trago
pidió lo mismo que yo
cobraba 500
me empiné el trago
pedí otro
sonaba una rola de chicago
"¿y si te doy 300?" -le dije
(hard to say i´m sorry)
"te hago una paja" -me dijo
(everybody needs a little time away:
no la había vuelto a oír desde el siglo pasado
quizá mediados de los 80
entonces yo todavía era un pendejo
no chupaba
no cogía
creía en el amor y en que algún día
encontraría a la mujer de mi vida y
tomaría su mano y juntos ella y yo
caminaríamos por siempre hasta la eternidad por
la orilla del mar y un crepúsculo dorado allá
lejos al fondo entre la suave y evocadora bruma
-un pendejo, ya te digo-)
me empiné el segundo whisky
pedí el tercero
nos levantamos
fuimos al baño
antes de la paja me la chupó un rato
salí del bar
anduve un rato caminando por ahí
solo, medio borracho
acabé en el malecón
me senté en una banca
atardecía
una pareja caminaba por la playa
miré la luz muriendo allá en el horizonte
luego empezó a caer la sombra y todo
se puso muy oscuro
Última edición: