lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Cansado, tus pasos detienen las hojas,
la espalda, encorvada por el tiempo,
buscando el abrazo de la tierra.
El sol ya poco calienta
tus huesos de marfil y arena,
el viento arrastra tu mirada
cristalizando una lágrima.
Nada es lo que fuiste,
el frío invierno te acecha
cubriendo de nieve las primaveras.
Un niño, con su tambor se acerca
marcando el compás de la ilusión,
tú lo miras... y callas.
También él, se hará mayor.
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