Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Al goce de tu voz mi paz progresa
y viene a mí prendida de tu mano,
circunda mi contorno cotidiano
y límpida en mis labios se atraviesa.
Al goce de tu paz mi voz te besa
con todo lo que humano me hace humano,
profunda me bendice lo profano
que viene desde lejos y embelesa.
Mi goce de sus ropas se despoja
y con su desnudez va proponiendo
un canto matarife de congoja.
Tu goce siempre acaba construyendo
un lírico vergel de yerba roja
y en él -tú y yo- morimos renaciendo.
y viene a mí prendida de tu mano,
circunda mi contorno cotidiano
y límpida en mis labios se atraviesa.
Al goce de tu paz mi voz te besa
con todo lo que humano me hace humano,
profunda me bendice lo profano
que viene desde lejos y embelesa.
Mi goce de sus ropas se despoja
y con su desnudez va proponiendo
un canto matarife de congoja.
Tu goce siempre acaba construyendo
un lírico vergel de yerba roja
y en él -tú y yo- morimos renaciendo.
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