Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bendiciones, siempre quise amarte sin reserva,
sin notificaciones de por medio
y aunque soy medio terco, ni idea de quién conserva
una foto tuya para no exprimir al recuerdo.
Creí que habías dejado parte de tu sonrisa
pintada sin temores en el centro de mi sombra,
pero ahora que me quito la camisa
no veo ninguna marca y no sé por qué me asombra.
Seguramente, y aclaro que seguramente
se me olvidó que al marcharte te llevaste todo,
y en este preciso instante juega conmigo la mente
y en vez de tocar el Cielo, estoy pisando lodo.
Vale más que me acostumbre a recordarte
porque no veo muy pronto el que vuelvas,
confieso que en las noches me ha dado por soñarte
y duermo con las ventanas abiertas.
Pero por más que deje abierta la casa entera
no distingo nunca, pero nunca tu regreso
robaste hasta tu foto de mi billetera
y yo sigo aquí, porque tengo guardado un beso.
sin notificaciones de por medio
y aunque soy medio terco, ni idea de quién conserva
una foto tuya para no exprimir al recuerdo.
Creí que habías dejado parte de tu sonrisa
pintada sin temores en el centro de mi sombra,
pero ahora que me quito la camisa
no veo ninguna marca y no sé por qué me asombra.
Seguramente, y aclaro que seguramente
se me olvidó que al marcharte te llevaste todo,
y en este preciso instante juega conmigo la mente
y en vez de tocar el Cielo, estoy pisando lodo.
Vale más que me acostumbre a recordarte
porque no veo muy pronto el que vuelvas,
confieso que en las noches me ha dado por soñarte
y duermo con las ventanas abiertas.
Pero por más que deje abierta la casa entera
no distingo nunca, pero nunca tu regreso
robaste hasta tu foto de mi billetera
y yo sigo aquí, porque tengo guardado un beso.