Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lloré tu día en mi día,
cada centímetro del albor
que siguió en su camino perseguido
de esas luces del amanecer.
Y lloré porque fui una mañana
y fui una tarde.
La alondra que vuela lejos
antes que llore
la ausencia de luz en mi cabeza.
Te aviso entonces
que muero
y que te lloro.
Y aunque las sombras del abismo
que me abren paso al llanto
me permitan decirte mi olvido,
solo sé que te lloro en mi día
porque al menos una vez
pude amarte.
cada centímetro del albor
que siguió en su camino perseguido
de esas luces del amanecer.
Y lloré porque fui una mañana
y fui una tarde.
La alondra que vuela lejos
antes que llore
la ausencia de luz en mi cabeza.
Te aviso entonces
que muero
y que te lloro.
Y aunque las sombras del abismo
que me abren paso al llanto
me permitan decirte mi olvido,
solo sé que te lloro en mi día
porque al menos una vez
pude amarte.