Kei
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se detiene el tiempo y se detiene el aire,
se detiene hasta el silencio donde me hablas,
y se detienen las nubes, y se detienen los mares
porque te miran como yo al mirarte en el alma.
Te beso, te miro con una ternura inagotable,
y me bebo tu mirada en un manantial de sueños
que me besan igual que si pudiera respirarte,
es que te respiro cielo, te respiro en mi silencio.
Igual que si fuera hoy el día en que te miraba,
así te miro, como si no pasaran los días y los años,
porque aquí mi amor dentro de mi nada cambia
y cada segundo que pasa siempre te extraño.
Me veo sonreír en tu mirada de astros,
y me tiembla todo porque el corazón te oye,
siento de pronto un leve calor en mis manos
porque mi sangre también grita tu nombre
se detiene hasta el silencio donde me hablas,
y se detienen las nubes, y se detienen los mares
porque te miran como yo al mirarte en el alma.
Te beso, te miro con una ternura inagotable,
y me bebo tu mirada en un manantial de sueños
que me besan igual que si pudiera respirarte,
es que te respiro cielo, te respiro en mi silencio.
Igual que si fuera hoy el día en que te miraba,
así te miro, como si no pasaran los días y los años,
porque aquí mi amor dentro de mi nada cambia
y cada segundo que pasa siempre te extraño.
Me veo sonreír en tu mirada de astros,
y me tiembla todo porque el corazón te oye,
siento de pronto un leve calor en mis manos
porque mi sangre también grita tu nombre