Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
Aloficio de la poesía
Hoy que se lee poca poesía,
pese a que el mar nos canta aún como alcomienzo
y que aún mueren de amor hombres, mujeres yprelados,
hoy que se escribe poca poesía,
pese a las huellas que aún nos dejan lasgaviotas
y los muertos en la playa, con un sargazo enplena herida,
yo escarbo, yo comparto, yo pregunto
(tres formas de agitar mi desvencijadaprimavera),
tras tantas soledades sin sustancia,
tras tantos edificios sin misterio,
dónde se fue, dónde quedó, dónde divaga
el cuerpo de aquel hombre con dos alas en laluna,
de aquel ángel barbado o con senos procelosos,
que esgrimió su argumento en cada beso errante,
en cada amanecer con dos pistolas en loslabios,
y que, sin sospechar que aquellos sueños eranversos,
cortó azucenas, telas o raulíes,
extrajo peces, páncreas o diamantes,
amamantó a las bestias que gestó en susgenitales,
cumplió con su trabajo, con sonrisas ysilencios,
y con un fiel cansancio recompensado por suamada.
¿Dónde aprendió que ir por tomates no rimaba,
que oler un sexo carecía de estructura,
que caerse de la moto no tenía ritmo interno?
¿Quién dijo que ser padre no es metáfora,
que ser hijo no es arte, que ser humano esprosa?
Hoy que se piensa poco en poesía,
pese a que el sol transforma aún nieve enrocío
y el químico la muerte en un recuerdo escrito,
yo canto, yo proclamo, yo recuerdo que seremos
los mismos que por siempre con un poema bajoel brazo
se hicieron voz y grito en plena plaza de lavida.
10 07 11
Hoy que se lee poca poesía,
pese a que el mar nos canta aún como alcomienzo
y que aún mueren de amor hombres, mujeres yprelados,
hoy que se escribe poca poesía,
pese a las huellas que aún nos dejan lasgaviotas
y los muertos en la playa, con un sargazo enplena herida,
yo escarbo, yo comparto, yo pregunto
(tres formas de agitar mi desvencijadaprimavera),
tras tantas soledades sin sustancia,
tras tantos edificios sin misterio,
dónde se fue, dónde quedó, dónde divaga
el cuerpo de aquel hombre con dos alas en laluna,
de aquel ángel barbado o con senos procelosos,
que esgrimió su argumento en cada beso errante,
en cada amanecer con dos pistolas en loslabios,
y que, sin sospechar que aquellos sueños eranversos,
cortó azucenas, telas o raulíes,
extrajo peces, páncreas o diamantes,
amamantó a las bestias que gestó en susgenitales,
cumplió con su trabajo, con sonrisas ysilencios,
y con un fiel cansancio recompensado por suamada.
¿Dónde aprendió que ir por tomates no rimaba,
que oler un sexo carecía de estructura,
que caerse de la moto no tenía ritmo interno?
¿Quién dijo que ser padre no es metáfora,
que ser hijo no es arte, que ser humano esprosa?
Hoy que se piensa poco en poesía,
pese a que el sol transforma aún nieve enrocío
y el químico la muerte en un recuerdo escrito,
yo canto, yo proclamo, yo recuerdo que seremos
los mismos que por siempre con un poema bajoel brazo
se hicieron voz y grito en plena plaza de lavida.
10 07 11