MARIO CUADROS
Intento de poeta
Desleales ojos
no la mires
que no te pertenecen
sus colores.
Insensatas manos
no la abraces
que, al rato,
extrañaras el calor
de su aroma.
Maldito aire
que traes esa aroma.
Basta ya!
No me maltrates así;
su cuerpo
humeante de deseo
a mis ojos,
su algarabía
quieta en su sonrisa,
su intermitente mirada
inspiradora,
su sonido de paz
para mis oidos,
su... Su todo,
su cuerpo,
sus manos.
Aléjalas!
No las necesito
si no son ni serán mías.
Pero tonto soy,
fuí mejor dicho,
enamorarme de tu ausencia
y extrañarte en tu cercanía
me está matando.
Todo olvido
comienza con un dolor
y tu no eres mía.
Vida toma ese dolor,
olvídala... Olvídala porfavor,
así sin más,
olvídala sin pavor,
que no soporto
la idea de no tenerla
y aunque tal vez en un futuro
te suplique lo contrario
debes hacerlo,
yo la quiero
y ella quiere a otro,
por eso hay que dejarla
en ese olvido
tan doloroso.
no la mires
que no te pertenecen
sus colores.
Insensatas manos
no la abraces
que, al rato,
extrañaras el calor
de su aroma.
Maldito aire
que traes esa aroma.
Basta ya!
No me maltrates así;
su cuerpo
humeante de deseo
a mis ojos,
su algarabía
quieta en su sonrisa,
su intermitente mirada
inspiradora,
su sonido de paz
para mis oidos,
su... Su todo,
su cuerpo,
sus manos.
Aléjalas!
No las necesito
si no son ni serán mías.
Pero tonto soy,
fuí mejor dicho,
enamorarme de tu ausencia
y extrañarte en tu cercanía
me está matando.
Todo olvido
comienza con un dolor
y tu no eres mía.
Vida toma ese dolor,
olvídala... Olvídala porfavor,
así sin más,
olvídala sin pavor,
que no soporto
la idea de no tenerla
y aunque tal vez en un futuro
te suplique lo contrario
debes hacerlo,
yo la quiero
y ella quiere a otro,
por eso hay que dejarla
en ese olvido
tan doloroso.