festevez
Poeta recién llegado
Donde se ahoga el mar,
entre estatuas de niebla,
el acantilado esconde
una flor solitaria.
A su paso, el viento agreste del mar
se frena para convertirse en delicada brisa,
y poder mirarla despacio
hasta que otro viento ocupe su lugar.
En las noches oscuras
ilumina el acantilado con reflejos azules,
como la luna llena
un bosque de árboles hechizados.
Donde nace el mar,
las lágrimas de unos ojos ciegos
se pierden en la marejada
como el sol en el horizonte.
entre estatuas de niebla,
el acantilado esconde
una flor solitaria.
A su paso, el viento agreste del mar
se frena para convertirse en delicada brisa,
y poder mirarla despacio
hasta que otro viento ocupe su lugar.
En las noches oscuras
ilumina el acantilado con reflejos azules,
como la luna llena
un bosque de árboles hechizados.
Donde nace el mar,
las lágrimas de unos ojos ciegos
se pierden en la marejada
como el sol en el horizonte.
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