Évano
Libre, sin dioses.
Confundir al enemigo, atacarle
por ser un perro pequeño que irrita
con tanto ladrido al aire.
Confundir al enemigo, atacarle
para obtener la aprobación del lobby
y del lobo Felipe,
y una palmadita en el aire.
No ver al verdadero enemigo, perdonarle
porque tus supuestos amigos
son amigos de lobos y lobby,
y de las palmaditas al aire.
No ver al verdadero enemigo, no aplastarle
cuando tienes ante ti su inmensa
corrupción en todo el aire de lustros.
Confundir al enemigo, creer
que repetir tu estrategia verbal
será verdad porque el pueblo es tonto.
No ver al verdadero enemigo, y esperar
respeto de este porque no lo has hundido.
Confundir, confundirse de enemigo
te lleva a un laberinto de senderos,
y a tu verdadero enemigo,
a un paseo triunfal.
Confundir tu izquierda con la derecha
hace que des vueltas y vueltas
y más vueltas,
tú, y todos tus amigos.
Laberintos.
Dar un puñetazo en la mesa y gritar
SOY DE IZQUIERDAS,
y unirse a otras izquierdas,
y luego dirimir y amansar a aquellos
que quieran reventar tu existencia;
o comértelos en cuatro años de gobierno eficaz,
pues tendrás tiempo para pensar
y no confundirte más.
Aunque quizás sea tarde. Quizá.
.
por ser un perro pequeño que irrita
con tanto ladrido al aire.
Confundir al enemigo, atacarle
para obtener la aprobación del lobby
y del lobo Felipe,
y una palmadita en el aire.
No ver al verdadero enemigo, perdonarle
porque tus supuestos amigos
son amigos de lobos y lobby,
y de las palmaditas al aire.
No ver al verdadero enemigo, no aplastarle
cuando tienes ante ti su inmensa
corrupción en todo el aire de lustros.
Confundir al enemigo, creer
que repetir tu estrategia verbal
será verdad porque el pueblo es tonto.
No ver al verdadero enemigo, y esperar
respeto de este porque no lo has hundido.
Confundir, confundirse de enemigo
te lleva a un laberinto de senderos,
y a tu verdadero enemigo,
a un paseo triunfal.
Confundir tu izquierda con la derecha
hace que des vueltas y vueltas
y más vueltas,
tú, y todos tus amigos.
Laberintos.
Dar un puñetazo en la mesa y gritar
SOY DE IZQUIERDAS,
y unirse a otras izquierdas,
y luego dirimir y amansar a aquellos
que quieran reventar tu existencia;
o comértelos en cuatro años de gobierno eficaz,
pues tendrás tiempo para pensar
y no confundirte más.
Aunque quizás sea tarde. Quizá.
.
Última edición: