damian riquelme olivero
Poeta recién llegado
Las mañana ya son frías en tu ausencia, El rio está muy quieto ya que no estás para alborotarlo Me desespero sin saber de ti ya no hay nada en el cielo para admirar, las estrellas ya no caen para pedirle el deseo para que vuelvas se burla el viento asiendo recordar ese monto en que nos abrazamos en las noche mirando el campo bajo del roble, las luciérnagas me rodean como buscando y pregustándose eran dos donde está el chico de que al día, mi corazón ya late al ritmo del rio quieto muy silencioso sin que nadie lo alborote.