Martín José
Poeta adicto al portal
Me visto de luces
para conquistar
cargo las palabras
de la seducción
me "coloco" un poco
con algo de alcohol
y me lanzo a la noche
que es mi hábitat
La Luna amante
recibe encantada
mi entrada en escena
con una guiño cómplice
desde su lumbrera
y acompaña mis pasos
por la oscuridad
que tenue estrellada
preludia los sueños
que colman mi alma
pretendiendo ser parte
de la realidad
... ilusiones trasnochadas
que suelen a veces
disiparse en intentos vanos
de invadir espacios
de felicidad
Hay noches que son una fiesta
son las noches blancas
donde todo es brillo
y el amor pasea del brazo
junto al deseo y la pasión
insinuandose
Hay noches eternas
y efímeras noches
aquellas que nunca
debieran morir
y otras en las cuales
motivo no habría
para ellas existir
Es la noche quien me llama
como Sirenas a Ulises
es el cuerpo que se enciende
como tizón en foguera
es el grito de la carne
la canción del alma errante
una oración carenciada
una sonrisa o una lágrima
al comenzar la alborada