Credenda
Poeta recién llegado
AL SON DE NEREIDAS
Dionisio me ha de consolar de aquél que envía mi cariño con Hades
Zeus que todo lo puedes
llévame hacia el mar
con Poseidón quiero jugar
y entre sátiros bailar un danzón
despacito sin despertar al amo de mi almohada,
vamos a sembrar en los cabellos remolinos de céfiros:
encantador de mis noches
titiritero de mí
resplandor de mi faz
―voz de Apolo― ¿él es para mí?
el sello de Hefesto marca su cuerpo
quiero ser su Afrodita y nacer en donde surge el hombre
las ninfas son las culpables del despertar, esta necesidad que padezco
él está bajo el río, tras la montaña, sentado en mi pupila
voy a bailar al son de nereidas
vamos a movernos despacito
y, si él despierta,
¡que más, me da!
Dionisio me ha de consolar de aquél que envía mi cariño con Hades
Zeus que todo lo puedes
llévame hacia el mar
con Poseidón quiero jugar
y entre sátiros bailar un danzón
despacito sin despertar al amo de mi almohada,
vamos a sembrar en los cabellos remolinos de céfiros:
encantador de mis noches
titiritero de mí
resplandor de mi faz
―voz de Apolo― ¿él es para mí?
el sello de Hefesto marca su cuerpo
quiero ser su Afrodita y nacer en donde surge el hombre
las ninfas son las culpables del despertar, esta necesidad que padezco
él está bajo el río, tras la montaña, sentado en mi pupila
voy a bailar al son de nereidas
vamos a movernos despacito
y, si él despierta,
¡que más, me da!