vendetta
Poeta recién llegado
Después, de soportar duras palabras.
salí a caminar después, no se
muchos pasos; veinticinco mil
y tirarme al césped a contemplar
veinticinco mil estrellas entendí,
me dejas, por que al paso del tiempo
mi rostro se marchita cual flor perenne.
¡Juventud marchas irremediablemente!,
que te atraía mi experiencia, pensaba
de los años, que ya llevo recorridos.
Tonta de mí, he perdido lo note,
sin embargo te vas con alguien joven,
al menos, mucho más que yo.
si, tienes razón entiendo, no sufras
es más fácil aprender o enseñar, tu caso
Que doblegar el tiempo, ¡imposible!.
No querido, no te culpo en serio.
en mi vagabundear, por la noche
andando entre las estrellas observe,
caras, cuerpos jóvenes cual duraznos.
La diferencia es el amor que siento,
Por nosotros, por ti y por mí.
A ti, se te hacen agua los ojos
cuando la miras.
A mi, se me marchita el corazón
cuando lo noto.
Que estúpido, que idiota eres,
amor mío; el que a espada mata
Por el hierro morirá.
salí a caminar después, no se
muchos pasos; veinticinco mil
y tirarme al césped a contemplar
veinticinco mil estrellas entendí,
me dejas, por que al paso del tiempo
mi rostro se marchita cual flor perenne.
¡Juventud marchas irremediablemente!,
que te atraía mi experiencia, pensaba
de los años, que ya llevo recorridos.
Tonta de mí, he perdido lo note,
sin embargo te vas con alguien joven,
al menos, mucho más que yo.
si, tienes razón entiendo, no sufras
es más fácil aprender o enseñar, tu caso
Que doblegar el tiempo, ¡imposible!.
No querido, no te culpo en serio.
en mi vagabundear, por la noche
andando entre las estrellas observe,
caras, cuerpos jóvenes cual duraznos.
La diferencia es el amor que siento,
Por nosotros, por ti y por mí.
A ti, se te hacen agua los ojos
cuando la miras.
A mi, se me marchita el corazón
cuando lo noto.
Que estúpido, que idiota eres,
amor mío; el que a espada mata
Por el hierro morirá.
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