hanibal velez
Poeta recién llegado
Inmensurable frió que siento
a mis pies, brisa acogedora
paseando por mi cuerpo y
en el silencio de la noche oigo
al lobo hambriento, que espera
a su presa en el inmenso silencio.
Alegría o tristeza que dirá su alteza,
odio y amor invaden mi corazón,
en el reino olvidado se esconde el
dolor,y la mágica luna hoy no salió.
Despido a la noche con todo mí
fervor,y recibo a la mañana con
un abrazo acogedor, y despierto en
el estigma de la felicidad incompleta
que llena de tristeza la humanidad
completa.
Al unísono de la vida yo me encuentro hoy,
y los recuerdos, ¿dónde están?, hoy no
los siento, no los oigo, no son
mi tormento.
a mis pies, brisa acogedora
paseando por mi cuerpo y
en el silencio de la noche oigo
al lobo hambriento, que espera
a su presa en el inmenso silencio.
Alegría o tristeza que dirá su alteza,
odio y amor invaden mi corazón,
en el reino olvidado se esconde el
dolor,y la mágica luna hoy no salió.
Despido a la noche con todo mí
fervor,y recibo a la mañana con
un abrazo acogedor, y despierto en
el estigma de la felicidad incompleta
que llena de tristeza la humanidad
completa.
Al unísono de la vida yo me encuentro hoy,
y los recuerdos, ¿dónde están?, hoy no
los siento, no los oigo, no son
mi tormento.
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