Tomasa
Poeta recién llegado
Se acerca uno de esos tormentones
con nombre propio,
en este caso Alberto.
Alberto se quedará por aquí unos días
haciendo de las suyas,
como un vándalo que se divierte
anegando carreteras y viviendas,
derribando árboles y cubos de basura,
cortando la luz, dejándonos sin internet,
zarandeando a la ciudad hasta aturdirla,
antes de largarse con la música a otra parte
para seguir dando por el saco.
Lo cierto es que me alegro,
porque los tipos como él consiguen
que me sienta como si me librara
de algo verdaderamente gordo;
es como lograr una pírrica victoria
dentro de mi rutina hueca.
Alberto,
ya estás tardando.
con nombre propio,
en este caso Alberto.
Alberto se quedará por aquí unos días
haciendo de las suyas,
como un vándalo que se divierte
anegando carreteras y viviendas,
derribando árboles y cubos de basura,
cortando la luz, dejándonos sin internet,
zarandeando a la ciudad hasta aturdirla,
antes de largarse con la música a otra parte
para seguir dando por el saco.
Lo cierto es que me alegro,
porque los tipos como él consiguen
que me sienta como si me librara
de algo verdaderamente gordo;
es como lograr una pírrica victoria
dentro de mi rutina hueca.
Alberto,
ya estás tardando.
Última edición: