ebentjerodt
Poeta recién llegado
Alborada
Tiene que ser pura, virgen
Si n ataduras, sin cicatrices
Ser como el primer amanecer
Que asoma tímido, pero decidido, lucido
Gallardo como la mirada fugaz del halcón
Y ha de ser a la vez sutil como la niebla, transparente
Es un dar a luz paulatino, silencioso
Un tejer con las raíces del hombre
En el que el hombre se vuelve otro
En si mismo y fuera de si, detrás del tiempo
Más allá y tan aquí que se pierde el espacio,
Se desgrana todo en su esencia, en su inicio,
Y queda al descubierto como un mandamiento
Recién esculpido en lo alto, una voluntad
La alborada, el primer despertar, el primer aullido
De la tierra que se levanta en la cresta del horizonte
La alborada, la semilla que descubre ser un árbol
Recién caído sobre la tierra
La mano que se aferra al fémur
Para iniciar otra era,
Como quien da vuelta la pagina en los archivos de la creación
Tiene que ser pura, virgen
Si n ataduras, sin cicatrices
Ser como el primer amanecer
Que asoma tímido, pero decidido, lucido
Gallardo como la mirada fugaz del halcón
Y ha de ser a la vez sutil como la niebla, transparente
Es un dar a luz paulatino, silencioso
Un tejer con las raíces del hombre
En el que el hombre se vuelve otro
En si mismo y fuera de si, detrás del tiempo
Más allá y tan aquí que se pierde el espacio,
Se desgrana todo en su esencia, en su inicio,
Y queda al descubierto como un mandamiento
Recién esculpido en lo alto, una voluntad
La alborada, el primer despertar, el primer aullido
De la tierra que se levanta en la cresta del horizonte
La alborada, la semilla que descubre ser un árbol
Recién caído sobre la tierra
La mano que se aferra al fémur
Para iniciar otra era,
Como quien da vuelta la pagina en los archivos de la creación