Anna Politkóvskaya
Poeta fiel al portal
Blanca es la llanura, cegadora,
ultrajante, insidiosamente
hermosa y fría.
Hubo aventureros que osaron
macular su piel,
pero vientos mordaces
acallaron sus huellas;
otros, se adentraron más allá
hasta perderse
en el laberíntico alijar
donde se borran
todos los sustantivos.
Pero en contadas ocasiones,
muy pocas, ocurre
que se obra el prodigio
y del extenuante empeño
nace la chispa
con los suicidas que,
como héroes desesperados,
deciden abrir sus venas
a un mundo de palabras ausentes
y dispersar la soledad
y el silencio construyendo
refugios con su hálito.
ultrajante, insidiosamente
hermosa y fría.
Hubo aventureros que osaron
macular su piel,
pero vientos mordaces
acallaron sus huellas;
otros, se adentraron más allá
hasta perderse
en el laberíntico alijar
donde se borran
todos los sustantivos.
Pero en contadas ocasiones,
muy pocas, ocurre
que se obra el prodigio
y del extenuante empeño
nace la chispa
con los suicidas que,
como héroes desesperados,
deciden abrir sus venas
a un mundo de palabras ausentes
y dispersar la soledad
y el silencio construyendo
refugios con su hálito.
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