Alan Cuadrado
Poeta fiel al portal
¡Nunca lo olvidare!, fue tan corto que tengo en la punta de la lengua los detalles;
Era la luz del rojizo amanecer coloreando los campos y peinando la brisa
Un soneto compuesto en filas dobles y paralelas al horizonte
Era la plenitud y deliciosa sensación de estar completo
No arrojé las llaves del castillo, me detuvieron
los calvarios y una aguardentosa saliva
Voz, tacto y permanente presencia
del más sincero deseo humildemente observando
El silencio nos trajo la duda en un jarrón de agua donde bebían los elefantes
Los infames no estaban de acuerdo querían asesinarnos sembrando indecisión
El cielo comenzaba a despejar una luz impetuosa insistente de mostrarnos el camino
Entonces giramos hacia si para aceptar las circunstancias, las consecuencias, lo demás... el destino
Me regaló sus ojos y de otra manera los hubiese robado,
aún recuerdo como ilustraban el infinito.
Una armonía que libraba los pies entorpecidos por las raíces del lodo
De repente una sinfónica iniciaba con adulación,
los espectadores no podrían digerir tanta placidez
Era la melodía del comienzo de los anhelos,
de los fantasmas muertos, del nacimiento, de una sobriedad.
Eran los galanteos naturales del festín, glorioso encuentro
de un rey y una reina consumando su unión.
Entonces el mar, el cielo y los campos se paralizaron en aquel momento.
Los frutos, los hijos no se hicieron esperar para sazonar el corazón de este cuento
Donde tanto deseamos algo que cuando llega a suceder, bueno no hay sustento
"El universo ha revelado significado, el ser humano alcanza supremacía
si deshecha su hegemonía y comparte su vida con alegoría."
Era la luz del rojizo amanecer coloreando los campos y peinando la brisa
Un soneto compuesto en filas dobles y paralelas al horizonte
Era la plenitud y deliciosa sensación de estar completo
No arrojé las llaves del castillo, me detuvieron
los calvarios y una aguardentosa saliva
Voz, tacto y permanente presencia
del más sincero deseo humildemente observando
El silencio nos trajo la duda en un jarrón de agua donde bebían los elefantes
Los infames no estaban de acuerdo querían asesinarnos sembrando indecisión
El cielo comenzaba a despejar una luz impetuosa insistente de mostrarnos el camino
Entonces giramos hacia si para aceptar las circunstancias, las consecuencias, lo demás... el destino
Me regaló sus ojos y de otra manera los hubiese robado,
aún recuerdo como ilustraban el infinito.
Una armonía que libraba los pies entorpecidos por las raíces del lodo
De repente una sinfónica iniciaba con adulación,
los espectadores no podrían digerir tanta placidez
Era la melodía del comienzo de los anhelos,
de los fantasmas muertos, del nacimiento, de una sobriedad.
Eran los galanteos naturales del festín, glorioso encuentro
de un rey y una reina consumando su unión.
Entonces el mar, el cielo y los campos se paralizaron en aquel momento.
Los frutos, los hijos no se hicieron esperar para sazonar el corazón de este cuento
Donde tanto deseamos algo que cuando llega a suceder, bueno no hay sustento
"El universo ha revelado significado, el ser humano alcanza supremacía
si deshecha su hegemonía y comparte su vida con alegoría."