Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
En algún lugar del túnel
fraguaré nostalgias;
con la palidez de las cenizas
y de las hebras de lluvia surcando tus mejillas
sabré que nunca será tarde para amarte.
Invocaré entonces tu nombre nacarado,
y al sondear en tus abismos
mi butaca marrón aunará
los silencios evasivos que desploman los insomnios,
que agotan la intensa búsqueda de los espacios perdidos...
Y en cada aventura de esas horas
las burlas deplorables de tus juegos mentales sobre la espina demoledora,
donde de repente morimos...
Y en el temor de ciertos días
- donde renacen las culpas-
te hallaré acurrucada...
¡Oh venturoso anhelo de los ángeles!
¡Oh guardianes de la memoria agazapada!
¡Oh, repetidos sucesos de esos días...
de esos días de escapes y acechanzas...!
¡Oh elementales mascaradas nocturnas
donde hallaré para siempre el calor de nuestros sueños...!
fraguaré nostalgias;
con la palidez de las cenizas
y de las hebras de lluvia surcando tus mejillas
sabré que nunca será tarde para amarte.
Invocaré entonces tu nombre nacarado,
y al sondear en tus abismos
mi butaca marrón aunará
los silencios evasivos que desploman los insomnios,
que agotan la intensa búsqueda de los espacios perdidos...
Y en cada aventura de esas horas
las burlas deplorables de tus juegos mentales sobre la espina demoledora,
donde de repente morimos...
Y en el temor de ciertos días
- donde renacen las culpas-
te hallaré acurrucada...
¡Oh venturoso anhelo de los ángeles!
¡Oh guardianes de la memoria agazapada!
¡Oh, repetidos sucesos de esos días...
de esos días de escapes y acechanzas...!
¡Oh elementales mascaradas nocturnas
donde hallaré para siempre el calor de nuestros sueños...!
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