Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Alegría de Vivir
Que hermosa es la sensación que sentimos cuándo,
nos encontramos vivos en este enjambre de tántos
seres humanos que deambulamos por este mundo,
terrenal y que todos...disfrutamos;
A veces sentimos una gran alegría por estar vivos,
pero lo que puedan llegar a ser núnca lo sabremos
depende del camino ese camino ese caamino que nos
lleva sin pausa hacia nuestro increible muy amargo...
destino;
No importa el destino importa que nuestra alegría,
pueda saborear la vida y está sea lo más exquisita
muy importante dentro de ese camino que siempre,
desea albergarnos con invisible destino que frágil
se llevará nuestra alegría de vivir para poder a solas,
sonreir;
La alegría de vivir no es un señuelo es un pañuelo,
dónde podemos derramar nuestras lágrimas en gran
alarde de sinceridad para así la mayoría desahogados,
llegar a vivir muchos años con natural alegría y poder
con nuestros sueños de la noche poder llegar y escarbar,
para bendecir con la alegría de poder besar tu rostro ese
rostro divino con mis labios...desolados.
Áutor; Ángel San Isidro
Que hermosa es la sensación que sentimos cuándo,
nos encontramos vivos en este enjambre de tántos
seres humanos que deambulamos por este mundo,
terrenal y que todos...disfrutamos;
A veces sentimos una gran alegría por estar vivos,
pero lo que puedan llegar a ser núnca lo sabremos
depende del camino ese camino ese caamino que nos
lleva sin pausa hacia nuestro increible muy amargo...
destino;
No importa el destino importa que nuestra alegría,
pueda saborear la vida y está sea lo más exquisita
muy importante dentro de ese camino que siempre,
desea albergarnos con invisible destino que frágil
se llevará nuestra alegría de vivir para poder a solas,
sonreir;
La alegría de vivir no es un señuelo es un pañuelo,
dónde podemos derramar nuestras lágrimas en gran
alarde de sinceridad para así la mayoría desahogados,
llegar a vivir muchos años con natural alegría y poder
con nuestros sueños de la noche poder llegar y escarbar,
para bendecir con la alegría de poder besar tu rostro ese
rostro divino con mis labios...desolados.
Áutor; Ángel San Isidro