Presos en la soledad, dos luceros,
tratan, en un firmamento lejano,
de liberarse al espacio mundano,
con el sueño, que habita su corazón,
luciendo señales desesperadas,
y un brillo que a dejado iluminado,
un viejo camino, casi hoy truncado,
por el silencio y la desolación.
Como dos trenes en distintas vías,
que se alejan haciéndose invisibles,
cargados de recuerdos imposibles,
que alguna vez, se cruzaron con pasión,
permiten que viva junto a su llanto,
un trozo de amor, que no se disuelve,
por si la vida distraída, resuelve,
rescatarlos para su ansiada unión.
tratan, en un firmamento lejano,
de liberarse al espacio mundano,
con el sueño, que habita su corazón,
luciendo señales desesperadas,
y un brillo que a dejado iluminado,
un viejo camino, casi hoy truncado,
por el silencio y la desolación.
Como dos trenes en distintas vías,
que se alejan haciéndose invisibles,
cargados de recuerdos imposibles,
que alguna vez, se cruzaron con pasión,
permiten que viva junto a su llanto,
un trozo de amor, que no se disuelve,
por si la vida distraída, resuelve,
rescatarlos para su ansiada unión.