José Luis Vera Vidal
MMC LIR
Amor, le dedico a tu alma estos versos
que resuenan, ensordeciendo las cuatro paredes
de mi cuerpo.
Mis manos
mis manos, extrañan esa sensación
de recorrerte a ciegas,
de conocerte cada vez que penetro en tus misterios,
de sentirte cada vez que respiras sobre mi espalda,
o
esas ocasiones en las cuales tus manos,
frotan mi cuerpo reconociéndolo,
limpiándolo de impurezas, llenándolo de ti.
De esa esencia tan tuya,
de esos olores tan femeninos
que emanan de tu sexo cuando me amas
y sudan de esa piel, llena de fragante ternura
que me cubre con esos besos,
tan mágicos y llenos de amor,
que les guardo celosamente,
esperando tu regreso.
Nuestras almas se han contado,
sus secretos más íntimos
Nuestros cuerpos se han reconocido
nuevamente
Creí que no te encontraría nunca,
que seguiría sin reconocerte
A través del tiempo
que resuenan, ensordeciendo las cuatro paredes
de mi cuerpo.
Mis manos
mis manos, extrañan esa sensación
de recorrerte a ciegas,
de conocerte cada vez que penetro en tus misterios,
de sentirte cada vez que respiras sobre mi espalda,
o
esas ocasiones en las cuales tus manos,
frotan mi cuerpo reconociéndolo,
limpiándolo de impurezas, llenándolo de ti.
De esa esencia tan tuya,
de esos olores tan femeninos
que emanan de tu sexo cuando me amas
y sudan de esa piel, llena de fragante ternura
que me cubre con esos besos,
tan mágicos y llenos de amor,
que les guardo celosamente,
esperando tu regreso.
Nuestras almas se han contado,
sus secretos más íntimos
Nuestros cuerpos se han reconocido
nuevamente
Creí que no te encontraría nunca,
que seguiría sin reconocerte
A través del tiempo