abcd
Poeta adicto al portal
Aprende de los árboles,
aprende a unirte con las cosas.
Se libre, libera tus ramas,
deja que tus hojas secas caigan,
deja que alguien un poco triste disfrute el track de pisarlas,
deja la vida de tu agua secando las nostalgias de un niño ajeno.
Aprende de las plazas,
aprende a ser uno con los sueños.
Se un banquito y acaricia a los abuelos,
deja que tu soledad acompañe nobles sentimientos,
deja que todo lo que abandones sea en beneficio de otra sonrisa,
no seas pobre de esperanzas, se rica, se orgullosa de tenerlo todo sin tener nada.
Aprende del viento,
aprende a ser innecesaria y a su vez a cambiarlo todo de lugar.
Tu puedes ser el tiempo,
puedes detener el peso de los ojos
y romper las cadenas que atan la mediocridad,
deja que tus labios besen nubes,
deja que tus latidos sean el ataúd de paraguas enfermos,
ladra fuerte, grita todas las emociones que el otoño te oprime en el pecho.
Aprende a correr sentada en esta poesía sin dueño,
aprende que todo esfuerzo es contagio de porvenir,
aprende pequeña iris que lo imposible también es realidad.
No dejes que la rutina amordace tus anhelos,
no dejes que la primavera llegue pronto a tu almohada,
ten paciencia, disfruta del olor del chocolate caliente,
abraza con extrema melancolía tus recuerdos de un futuro hermoso.
Aprende a vivir equivocándote, y acierta muy de vez en cuando,
que cada vez que lo hagas, estaré como el viento, como el árbol, como la plaza,
esperando que vengas otra vez a jugar conmigo...
aprende a unirte con las cosas.
Se libre, libera tus ramas,
deja que tus hojas secas caigan,
deja que alguien un poco triste disfrute el track de pisarlas,
deja la vida de tu agua secando las nostalgias de un niño ajeno.
Aprende de las plazas,
aprende a ser uno con los sueños.
Se un banquito y acaricia a los abuelos,
deja que tu soledad acompañe nobles sentimientos,
deja que todo lo que abandones sea en beneficio de otra sonrisa,
no seas pobre de esperanzas, se rica, se orgullosa de tenerlo todo sin tener nada.
Aprende del viento,
aprende a ser innecesaria y a su vez a cambiarlo todo de lugar.
Tu puedes ser el tiempo,
puedes detener el peso de los ojos
y romper las cadenas que atan la mediocridad,
deja que tus labios besen nubes,
deja que tus latidos sean el ataúd de paraguas enfermos,
ladra fuerte, grita todas las emociones que el otoño te oprime en el pecho.
Aprende a correr sentada en esta poesía sin dueño,
aprende que todo esfuerzo es contagio de porvenir,
aprende pequeña iris que lo imposible también es realidad.
No dejes que la rutina amordace tus anhelos,
no dejes que la primavera llegue pronto a tu almohada,
ten paciencia, disfruta del olor del chocolate caliente,
abraza con extrema melancolía tus recuerdos de un futuro hermoso.
Aprende a vivir equivocándote, y acierta muy de vez en cuando,
que cada vez que lo hagas, estaré como el viento, como el árbol, como la plaza,
esperando que vengas otra vez a jugar conmigo...