abcd
Poeta adicto al portal
Dejar un verso para la noche antes que un beso,
es algo parecido a estar bien roto por fuera y sano por dentro.
Limpiar los nombres que bifurcan el laberinto
es la cosa breve y ominosa de estar vivo y no muerto.
La poesía, el desastre de la literarura emocional,
es destruirse a uno mismo para construir.
Las mujeres que hoy miro, sin esperanza,
son un secreto suficiente para no tocar los silencios del alma.
Me placen las piedras desoladas,
el hielo y el fuego de una abeja en un sueño.
Me place estar quieto y en movimiento,
soy un instante,
que oprimido en un pecho desconocido,
es incesante.
Resulta virtuoso no tener un nombre
como última cosa para resucitar,
las mujeres hoy llegan a ser un algo igual
y distinto a lo que deseo salvar.
es algo parecido a estar bien roto por fuera y sano por dentro.
Limpiar los nombres que bifurcan el laberinto
es la cosa breve y ominosa de estar vivo y no muerto.
La poesía, el desastre de la literarura emocional,
es destruirse a uno mismo para construir.
Las mujeres que hoy miro, sin esperanza,
son un secreto suficiente para no tocar los silencios del alma.
Me placen las piedras desoladas,
el hielo y el fuego de una abeja en un sueño.
Me place estar quieto y en movimiento,
soy un instante,
que oprimido en un pecho desconocido,
es incesante.
Resulta virtuoso no tener un nombre
como última cosa para resucitar,
las mujeres hoy llegan a ser un algo igual
y distinto a lo que deseo salvar.