abcd
Poeta adicto al portal
Hay que arrancarle los ojos
y ponerlos bajo sol,
y romperle las manos
para que sostengan el cielo, celo.
Hay que cortar cada dedo,
quitar cada uña,
limpiar todo resto de caricia
y dejarla llover sobre los arboles, sobre las flores.
Hay que morder su nariz
y escupirla en la mesa,
lamer su saliva, ser su saliva.
Y hay que enterrar el resto de sus miedos
a diez, a cien, a mil metros del beso tierra
que ahí uno, dos, cien o mil muertos
podrán también vivir sin ella.
y ponerlos bajo sol,
y romperle las manos
para que sostengan el cielo, celo.
Hay que cortar cada dedo,
quitar cada uña,
limpiar todo resto de caricia
y dejarla llover sobre los arboles, sobre las flores.
Hay que morder su nariz
y escupirla en la mesa,
lamer su saliva, ser su saliva.
Y hay que enterrar el resto de sus miedos
a diez, a cien, a mil metros del beso tierra
que ahí uno, dos, cien o mil muertos
podrán también vivir sin ella.