abcd
Poeta adicto al portal
Es triste la carne, el cuerpo que no agota un libro,
es triste sentir las venas al ver una mujer.
Ebria debería ser la sangre tras la espuma de la sonrisa.
Entre los viejos dolores de mis jardines,
hojas muertas no leídas,
un corazón de alaridos que anega la noche
en las manos de un árbol a los pies de una cierva.
Es triste la desierta claridad en una mirada,
si todo lo veo, todo lo toco, lo hiero.
El papel yuxtapuesto en las lágrimas,
el gris trascender sobre vacíos imaginarios.
De joven no aborrecía la piel,
me excitaba la primavera, la flor, la perversión.
Ahora es triste perseverar, ser amamantado,
pesado,
parecer la sombra de una arbolada
donde no llueve,
y
donde si llueve nadie se va a mojar.
es triste sentir las venas al ver una mujer.
Ebria debería ser la sangre tras la espuma de la sonrisa.
Entre los viejos dolores de mis jardines,
hojas muertas no leídas,
un corazón de alaridos que anega la noche
en las manos de un árbol a los pies de una cierva.
Es triste la desierta claridad en una mirada,
si todo lo veo, todo lo toco, lo hiero.
El papel yuxtapuesto en las lágrimas,
el gris trascender sobre vacíos imaginarios.
De joven no aborrecía la piel,
me excitaba la primavera, la flor, la perversión.
Ahora es triste perseverar, ser amamantado,
pesado,
parecer la sombra de una arbolada
donde no llueve,
y
donde si llueve nadie se va a mojar.