Algo de ti
ha quedado en la punta
de mis dedos,
en la orilla silente
de mi aliento.
Contigo ausente,
viviendo de recuerdos:
Aquel momento fugaz.
Aquella lluvia de estrellas.
Algo de mi
se fue contigo
y ahora me percibo
con la duda lacerante
de no saber
si te has dado cuenta.