Chaozan
Poeta asiduo al portal
Se vuelven inefables tus palabras,
tan pronto tocan mis oídos.
Un sonido melifluo con la inercia,
que tu voz recita al viento.
Camino sonámbulo por tus vestigios
mientras recojo la miel derramada.
Que hay de cierto en lo fortuito
si cambio lo etéreo de este mundo
por un segundo a tus pies.
Mientras el arrebol a la distancia
juega con la aurora de tu ser.
Y si en soledad recuerdas mis horas
adorna el recuerdo inmarcesible de mi piel.
Pues dirás que fue efímero,
que así fue nuestra historia.
Tal vez mi limerencia no alcanza
y se convierte, poco a poco
en agua de hiel.