poetakabik
Poeta veterano en el portal
Algo llamado osadía
que no es más que cobardía
disfrazada de cordero,
es por eso que yo quiero
con los trazos de mi pluma,
dedicarle algo sincero.
¿Por qué? me pregunto yo
la gente se cree en derecho,
de opinar algo que nunca
le ha causado algun despecho.
¿Por qué? si nadie me obliga
a ver lo que yo no quiero,
¿Pueda haber alguien tan fiero?
tan ufano y pendenciero,
que además de hacerlo diga
que no es justo ni certero.
Disfrutamos con asuntos
que no son de nuestro apaño,
después de tan vil engaño
nos consideramos justos-
Opinamos sobre cosas
que ni nos van ni nos vienen,
sin embargo algunas otras
tocarlas no nos conviene.
A ser jueces y verdugos
a veces nos atrevemos,
olvidándonos los yugos
a los que nos sometemos,
volviéndonos tan tarugos
que ni siquiera sabemos
que es mejor quedarnos mudos.
que no es más que cobardía
disfrazada de cordero,
es por eso que yo quiero
con los trazos de mi pluma,
dedicarle algo sincero.
¿Por qué? me pregunto yo
la gente se cree en derecho,
de opinar algo que nunca
le ha causado algun despecho.
¿Por qué? si nadie me obliga
a ver lo que yo no quiero,
¿Pueda haber alguien tan fiero?
tan ufano y pendenciero,
que además de hacerlo diga
que no es justo ni certero.
Disfrutamos con asuntos
que no son de nuestro apaño,
después de tan vil engaño
nos consideramos justos-
Opinamos sobre cosas
que ni nos van ni nos vienen,
sin embargo algunas otras
tocarlas no nos conviene.
A ser jueces y verdugos
a veces nos atrevemos,
olvidándonos los yugos
a los que nos sometemos,
volviéndonos tan tarugos
que ni siquiera sabemos
que es mejor quedarnos mudos.

