El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Algo me dice que estás,
en algún punto
en este insomnio.
Oigo tic, tac
no hay reloj,
ni péndulo
Músculo,
me acompañas.
Razón.
Pedazo de carne.
No son aplausos,
no son pasos.
Pájaro frágil,
plantita de ají,
nunca me convino mostrarte
Golpes secos en la corteza del pecho,
venas ciudadanas,
calles por las que salgo despedido,
vida impulsada en demente carrera
en donde casi todos
quieren sacarte ventaja
Y ese casi todos dice todo.
Y ese casi todos, a los que no nombra,
Dice : ¡gracias!
Algo me dice que estás,
en algún punto,
marcando el ritmo
en este insomnio.
Nunca me convino mostrarte.
Tomé un papel y un lápiz un día,
corazón,
columna,
entre todo lo que se derrumbaba.
Y me dí cuenta
que el futuro no va a ninguna parte
Tuve que asumir
que estás ahí dentro…
¡empujando!
Que un reloj busca clavarte sus lentas agujas.
Que tregua no existe,
que lates.
en algún punto
en este insomnio.
Oigo tic, tac
no hay reloj,
ni péndulo
Músculo,
me acompañas.
Razón.
Pedazo de carne.
No son aplausos,
no son pasos.
Pájaro frágil,
plantita de ají,
nunca me convino mostrarte
Golpes secos en la corteza del pecho,
venas ciudadanas,
calles por las que salgo despedido,
vida impulsada en demente carrera
en donde casi todos
quieren sacarte ventaja
Y ese casi todos dice todo.
Y ese casi todos, a los que no nombra,
Dice : ¡gracias!
Algo me dice que estás,
en algún punto,
marcando el ritmo
en este insomnio.
Nunca me convino mostrarte.
Tomé un papel y un lápiz un día,
corazón,
columna,
entre todo lo que se derrumbaba.
Y me dí cuenta
que el futuro no va a ninguna parte
Tuve que asumir
que estás ahí dentro…
¡empujando!
Que un reloj busca clavarte sus lentas agujas.
Que tregua no existe,
que lates.
::