abcd
Poeta adicto al portal
Bajo mis palabras creces,
en mis manos,
dulce,
todas las mañanas todas las noches te acaricio sin tocarte.
Tu ombligo pequeño,
manso mar,
rosado,
es un medio infinito,
la otra mitad es tu ojo derecho.
Sé que bajo mis manos no van las tuyas,
tu estas sosteniendo un sol y una luna a la misma distancia,
sé que te gustaría eclipsar.
Algo besas y mucho escupes,
te quedan chicas las estrellas en los labios.
Yo me doy cuenta de que tienes un corazón roto
y un pecho delicioso,
y otro que da calor.
Tu tienes algo distinto,
cuando ríes, cuando cómplice me escondes.
Yo sé que debes ser frágil y tenue
pero marabunta si tus dedos me tocan.
Como el sonido de una hoja al resquebrajarse,
o el de una mariposa al morir,
tan silencioso es tu fantasma en mi cuerpo
que me abrazo para cuidar tu paz en paz.
en mis manos,
dulce,
todas las mañanas todas las noches te acaricio sin tocarte.
Tu ombligo pequeño,
manso mar,
rosado,
es un medio infinito,
la otra mitad es tu ojo derecho.
Sé que bajo mis manos no van las tuyas,
tu estas sosteniendo un sol y una luna a la misma distancia,
sé que te gustaría eclipsar.
Algo besas y mucho escupes,
te quedan chicas las estrellas en los labios.
Yo me doy cuenta de que tienes un corazón roto
y un pecho delicioso,
y otro que da calor.
Tu tienes algo distinto,
cuando ríes, cuando cómplice me escondes.
Yo sé que debes ser frágil y tenue
pero marabunta si tus dedos me tocan.
Como el sonido de una hoja al resquebrajarse,
o el de una mariposa al morir,
tan silencioso es tu fantasma en mi cuerpo
que me abrazo para cuidar tu paz en paz.