Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Asumo que en esta vida estoy solo,
entiendo que nadie luchará por mi,
he visto irse a absolutamente todos,
por la puerta trasera, los he visto salir.
Sentí el frío vacío de la soledad,
erizando cada poro de mi piel,
entiendo que solo debo luchar,
sin tener un solo escudero fiel.
Y debo avanzar, ya no me detendré más,
no haré caso, a lo que esos labios me dicen,
ya no habrá un corazón que me haga parar,
no haré mías esas miradas que me hechicen.
Y algún día, quizá vea de lejos el pasado,
posiblemente, pueda esbozar una sonrisa,
será bueno saber que nadie me ha matado,
y que no pudo detenerme aquella herida.
entiendo que nadie luchará por mi,
he visto irse a absolutamente todos,
por la puerta trasera, los he visto salir.
Sentí el frío vacío de la soledad,
erizando cada poro de mi piel,
entiendo que solo debo luchar,
sin tener un solo escudero fiel.
Y debo avanzar, ya no me detendré más,
no haré caso, a lo que esos labios me dicen,
ya no habrá un corazón que me haga parar,
no haré mías esas miradas que me hechicen.
Y algún día, quizá vea de lejos el pasado,
posiblemente, pueda esbozar una sonrisa,
será bueno saber que nadie me ha matado,
y que no pudo detenerme aquella herida.